Los
productos manufacturados tienen una variedad de contaminantes
en la superficie. Antes de poner un revestimiento sobre el
substrato, la superficie tiene que estar libre de contaminantes.
Si la contaminación se deja en la superficie, puede
ser que el revestimiento no cumpla con las normas de calidad
de apariencia, adhesión o resistencia a la corrosión.
El método particular que se
use se relaciona con el uso final del producto y la naturaleza
del producto a limpiarse. Las cosas que se deben considerar
incluyen:
La superficie a prepararse: su tamaño,
forma y composición.
El tipo de suciedad que se debe quitar y el volumen de suciedad.
El método de limpieza a usarse.
El grado particular de limpieza se
refiere a los requerimientos del siguiente proceso y a la
calidad requerida para que la parte pueda tener un buen desempeño
en el campo de aplicación. La mayoría de los
procesos de revestimiento requieren una superficie muy limpia.
La clave de la limpieza es un proceso que combina la pieza
y las expectativas del cliente.
Una buena definición del nivel
de desempeño lleva a un proceso de limpieza efectiva
y razonable en costos.
Las materias primas que han estado
guardadas, manipuladas o han sido trabajados siempre tienen
algo de contaminación en la superficie. En metales,
la probable contaminación son manchas de aceite que
incluyen productos de petróleo, grasa animal, o aceites
vegetales, que se han depositado durante su manufacturación
para proteger contra la corrosión, estiramiento, maquinado
y moldeo. También puede haber compuestos para estiramiento
de trabajo pesado y grasas lubricantes o ceras y otras manchas
sólidas como carbón, grafito, desperdicios de
metal, productos de pulimento, oxido de metales, restos de
soldadura y oxidación o corrosión.
Existe una variedad de métodos
de limpieza que pueden sacar las manchas de los metales. Algunos
de estos métodos son mecánicos y otros químicos.
El método a utilizar deberá determinarse por
la pieza a pintarse (tamaño, configuración,
material), el tipo de mancha a sacarse (polvo, cera, aceites,
cristales de sal, etc.) y los requerimientos de desempeño
del producto terminado.
|